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Escrito por Mordisquitos
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Domingo, 15 de Marzo de 2009 01:50 |
De los gatos una cosa de la que más nos sorprende es su longevidad. El promedio de años que puede vivir un gato doméstico bien cuidado es de 15 a 17 años para el macho y de 17 a 19 años para la hembra, sin embargo la mayorÃa de los gatos empiezan a hacerse mayores alrededor de los 8 años de edad, pero la vejez extrema llega al final de su vida, en los últimos años.
El Libro Guiness de los récords recoge la historia de varios gatos muy longevos, como la gatita Ma, propiedad de Alice St. George Moore, que tenÃa la increÃble edad de 24 años cuando falleció en el año 1957. Se ha comprobado que los factores genéticos, a diferencia de lo que ocurre con los perros, no tienen una marcada influencia en la duración de la vida del gato. Da lo mismo que sea un gato sin raza como los europeos comunes que se confunden por ser callejeros, un oriental, una raza americana, etc, el promedio de vida es similar. Por el contrario la crianza, la alimentación, cuidados y medio ambiental en que desarrollan su vida va a tener una capital importancia en su longevidad. Un gato mantenido en un ambiente protegido en el interior de la casa, vacunado y adecuadamente controlado por un veterinario, puede prolongar su vida hasta un 60% más que un gato al que se le haga vivir en el exterior o que directamente tenga que sobrevivir por sus propios medios buscandose la vida en la calle.
El gato envejece paulatinamente, durante años no apreciaremos signos evidentes de su vejez, pues apenas modifica su estilo de vida. Uno de los primeros sÃntomas es la inapetencia por el juego, se vuelven más retraÃdos, pues la pérdida gradual de facultades les crea inseguridad y ser un poco más gruñones, sin por ello llegar a ser ariscos. Este cambio puede ser la única manifestación evidente del malestar fÃsico ocasionado por los años. La lentitud de los movimientos, un andar dificultoso y renuncia a la actividad cotidiana, nos expresan que sus articulaciones han perdido elasticidad, incluso alteraciones osteoarticulares que deberá tratar el veterinario.
Una alimentación adecuada, al igual que en los hombres, prolongará la vida del gato. La atención que prestemos a su alimentación se verá compensada con un mejor estado de salud, generalmente los gatos ancianos ya no comen bien y los bocados que dan son pequeños porque su dentadura no es la de antes. Un gato anciano puede tener muchos y muy felices dÃas de vida sólo a cambio de que su propietario sea paciente con él y le ayude en cosas que el animal ni pueda realizar por si solo.
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