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Escrito por Igor
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Domingo, 01 de Febrero de 2009 23:15 |
Numerosas asociaciones contra la utilización de los animales en los circos se han manifestado durante el mes pasado en muchas ciudades a lo largo del planeta (Tarragona, México D.F, Barcelona, Buenos Aires).
En un circo encontramos gran variedad de animales: elefantes, leones, tigres, rinocerontes, cebras, chimpancés, cocodrilos, pitones, avestruces, dromedarios, osos, etc. A estos animales se les obliga a hacer equilibrios sobre pelotas, montar en bicicleta, conducir motocicletas, cruzar aros de fuego, bailar, saltar, fumar, aguantarse sobre dos patas, levantarse, etc. Todas estas asociaciones contra el uso de animales en circos coinciden en afirmar que para que realicen estas actividades es necesario un largo proceso de entrenamiento y de dominio que en muchos casos supone una agresión fÃsica y psicológica.
Además hay que tener en cuenta que los constantes desplazamientos de un paÃs a otro y los bruscos cambios de temperatura afectan también de forma muy negativa a los animales. Las condiciones de transporte en camiones-jaula de pocos e insuficientes metros cuadrados, imposibilitan el mÃnimo confort, siendo además, el habitáculo permanente y obligatorio para especies como grandes felinos y osos.
La explotación a la que se les somete desemboca en numerosos casos de accidentes. Los animales estresados por el tipo de vida que llevan (totalmente opuesto al de su hábitat natural) pierden en ocasiones el control debido a la presencia del público, el volumen de música durante las actuaciones, el destello de los focos y la reclusión forzosa.
Las plataformas que están en contra de la utilización de los animales en los circos no están de ninguna manera en contra de la continuidad de los circos, sino que consideran que el mismo es un espectáculo que dispone de innumerables recursos humanos propios sin necesidad de tener que someter al ridÃculo, maltrato o humillación a los indefensos animales. Esta idea fue acogida por numerosos circos que con su arte y magia en torno a los payasos, acrobacias, malabarismos, etc. han conseguido los mayores éxitos y gran aceptación del público. En numerosos paÃses y ciudades se ha ido más allá prohibiendo o restringiendo la presencia de animales en los circos.
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