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Escrito por Patricia Alvarez
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Viernes, 14 de Agosto de 2009 13:16 |
Se anuncio ayer, juves 13 de agosto. Sin embargo, ANDI, asi se llama el primer mono modificado geneticamente, ya tiene tres meses de edad. Es la primera vez que los investigadores han utilizado las técnicas de la ingenierÃa genética para alterar una criatura de la misma familia humana: un primate.
Tras años de investigacion, los cientificos han conseguido incorporar a su genoma la proteÃna flourescente verde (GFP), extraida de una medusa. Para lograrlo, insertaron un nuevo gen en un óvulo de mona, lo fertilizaron y crearon un mono bebe con el gen adicional en sus células. El gen es sólo una señal. Cuando está activo, ordena a las células fabricar una proteÃna que emite luz fluorescente, pero no produce esta proteÃna en el mono.
El doctor Gerald Schatten, autor principal del trabajo, afirmó que su objetivo era crear colonias de monos genéticamente modificados, y hacer que cada uno desarrolle una enfermedad humana diferente. De ese modo podrÃa usar a esos animales para estudiar nuevos tratamientos para el parkinson, la esclerosis lateral amiotrofica, entre otras dolencias humanas. Sin embargo, es muy pronto para pronosticar si el nuevo gen aparecerá en las células espermáticas del mono, factor fundamental para la creacion de colonias.
Un debate inevitable
Si bien debemos reconocer, que estamos en presencia de un avance cientifico, que puede aportar grandes beneficios a los seres humanos, es necesario, tambien, analizar la otra cara. Utilizar a los animales, en este caso, monos, para experimentar y conseguir curas para los humanos, es tan arbitrario como utilizar a un determinado grupo de humanos, contra su voluntad, para solucionar los problemas de los otros.
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