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Escrito por Patricia Alvarez
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Viernes, 14 de Agosto de 2009 14:18 |
La guardia civil descubrió un cortijo en la localidad Granadina de Huéscar, en el que un ciudadano inglés escondÃa en jaulas y corrales, cubiertos con lonas, a más de cincuenta animales exóticos que carecÃan de cualquier tipo de documentación y entre los que se encuentran 20 primates cuya tenencia "esta totalmente prohibida a particulares". Los animales fueron puestos a disposición del jefe de aduanas de Motril.
Muchos de los animales pertenecen a especies protegidas. Entre ellos habÃa 12 monos tità pigmeo, cuatro monos tamarà de labio blanco, dos monos capuchinos, dos monos ardilla. A pesar de que su comercio y tenencia, por parte de particulares, están restringidos por motivos sanitarios y sólo los pueden poseer centros veterinarios, centros de investigación o zoológicos autorizados, nunca un particular.
También encontraron dos cacatúas de Indonesia, una cacatúa blanca, dos guacamayos azul y amarillo, dos guacamayos brasileños, una llama, un loro verde del Amazonas, seis canguros, dos osos hormigueros, dos loros pequeños de cabeza negra, un emú y seis perros de la pradera.
La Guardia Civil no da por cerrada esta operación, ya que no se descarta la posible existencia de una red dedicada al tráfico ilegal de animales exóticos.
El hombre y sus jaulas
El ser humano debe aprender a respetar los derechos de los animales y entender que el lugar de estos animales no es la jaula de un cortijo granadino, sino su hábitat natural, donde puedan desarrollarse plenamente sin ser reducidos a propiedades. Y no me refiero, únicamente, a aquellos animales exóticos o a especies en peligro de extinción. Todos los animales tienen derecho a desarrollarse libremente en su hábitat.
Fuente: www.ideal.es
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