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Escrito por Patricia Alvarez
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Domingo, 06 de Septiembre de 2009 18:40 |
Nerea Kanpo tiene 48 años y hace ya 5 años vive en Matiko, en un piso en alquiler gestionado por Bizigune, con sus dos compañeros: dos perros que la ayudan dÃa a dÃa a salir adelante.
Bizigune es un programa del Gobierno Vasco que consiste en que aquellos propietarios de viviendas vacÃas las pongan a disposición de SPGVA (Sociedad Pública del Gobierno Vasco) a cambio de una renta mensual de mercado. SPGVA garantiza al titular de la vivienda el pago puntual de la renta y la devolución de la vivienda en buenas condiciones al finalizar el contrato, y se encarga de todas las gestiones en relación al inquilino.
Cuando Nerea obtuvo el departamento, ya se le habÃa informado que sus dos perros ocasionaban un problema y ella decidió renunciar a él. Sin embargo, en ese momento la dueña del mismo le comunicó que podÃa ocuparlo sin problema, ya que la negativa a tener perros no partÃa de ella.
Pasados cinco años de este hecho, la misma dueña ha decidido no renovarle el contrato, por lo que, Nerea recurre, nuevamente a Bizigune en busca de una solución a su problema habitacional. Luego de varias conversaciones, recibe la promesa de obtener las llaves de una nueva vivienda. Pero, cuatro dÃas antes de tener que abandonar su casa, Nerea se encuentra con la desagradable noticia de que no puede ser re-ubicada al convivir con dos perros. Debe elegir entre quedar en la calle o abandonar a sus compañeros, pero Nerea afirma que no puede renunciar a sus perros.
Decidida a incumplir el plazo de 6 dÃas dado por el Departamento de Vivienda y encontrar una solución que incluya a sus mascotas, Nerea Kanpo se dirigió al concejo de la Mujer del Ayuntamiento de Bilbao. Siguiendo las indicaciones del concejo, se volvió a presentar en Bizigune donde, tras explicarles sus intenciones, le comunicaron que le iban a extender su plazo a un mes. También se comprometieron a encontrarle, durante estos treinta dÃas, un nuevo hogar.
Cómo sigue esta historia
Nerea no es la primer vÃctima de esta polÃtica, que incita al abandono de mascotas y, por eso, está decidida a evitar que su historia se repita. Ya ha redactado un escrito, que enviará a Ararteko, en el que critica muy duramente este tipo de clausulas. Pero, además, invita a todos aquellos que hayan vivido alguna situación similar a denunciarla públicamente para lograr, al fin, terminar con este problema.
Fuente:www.altarriba.org
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