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Escrito por Mordisquitos
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Jueves, 11 de Diciembre de 2008 10:37 |
Si hemos observado programas de televisión sobre adiestramiento canino o hemos leido libros o asistido a jornadas de entrenamiento para perros, nos habremos dado de que la mayor parte de los adiestradores, desde el mediático Cesar Millán hasta cualquier desconocido, utilizan una metodologÃa muy similar.
Los méstodos son sencillos y con pasión y deseo de aprender se puede lograr adiestrar a nuestro mejor amigo canino sin recurrir siempre a especialistas. Hay tres partes muy importantes en el adiestramiento canino: Ejercicio-Disciplina-Recompensa.
-El ejercicio es necesario para que el perro baje sus niveles de energÃa antes del adiestramiento, cuando se trata de ejercicios para mejorar la convivencia en casa y hace falta disciplina y repetición de pautas, es bueno salir a correr un tiempo necesario según la actividad, el tamaño y la raza del perro. De este modo, el perro no podrá fatigar mucho al adiestrador si es revoltoso y no tiene las pilas cargadas.
- Disciplina: Es la fase donde hay que poner más empeño, paciencia y autocontrol porque puede exigir la repetición continuada de ejercicios durante varias sesiones hasta que el perro asocie lo que queremos que haga con un buen comportamiento. Cosas como no subirse en los muebles o no comer diferentes comidas que no son aptas para el animal son pautas de convivencia que hay que trabajar y que no son flor de un dia, llegan con trabajo y dedicación.
- Recompensa: Si queremos tener un perro sano y equilibrado a nuestro lado, no podemos castigarle ni amenazarle para que haga lo que queremos, al igual que con cualquier animal, incluidos los humanos, las cosas se consiguen con el buen trato y no con los malos modos. Queremos que el perro asocie el buen comportamiento con una recompensa, asi que cada vez que logremos que el animal haga correctamente lo que le pedimos y de muestras de haberlo entendido tras unos segundos prudenciales, le daremos un premio, que puede consistir en caricias, algo de su comida preferida o algún juguete que sepamos que le gusta.
Si no recompensamos al perro, no puede asociar el buen comportamiento con la acción que se le pide realizar, porque no recibe nuestra aprobación. Incluso si hay dos perros que están siendo entrenados, si uno no recibe muestras de cariño, puede tener celos del otro o sentirse destronado si antes recibÃa las atenciones de los miembros de la casa. Un concienzudo experimento con parejas de perros ha llevado a expertos austriacos en comportamiento animal a concluir que estos animales sienten una forma elemental de envidia. Cuando uno de los perros recibÃa una recompensa en forma de comidad por dar la pata al experto y el otro no, este último se negaba posteriormente a hacerlo.
Cada animal miraba con atención lo que pasaba con el otro perro de la pareja y luego reaccionaba ante la injusticia, si la habÃa, pero en la reacción de uno no influyó ni el tipo de recompensa que recibió el otro ni si se la habÃa ganado dando antes la pata o no. Este estudio realizado con ensayos con perros en los que se estudia su reacción ante la falta de recompensa, muestra la importancia de dar nuestro afecto al perro cuando ha realizado la acción correcta que esperabamos de él, además de estar realmente contentos con nosotros mismos por haberlo logrado.
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