|
Escrito por Graciela
|
|
Jueves, 18 de Septiembre de 2008 20:36 |
Jugando con nuestro perroNo sólo los perros activos necesitan de nuestra atención y nuestro tiempo para jugar. Todas las mascotas deben tener un momento de juegos en el dÃa, no sólo para divertirse, sino también para ejercitarse.
En este breve artÃculo te damos algunos consejos para darle a tu mascota lo que necesita y poder disfrutar con ellos de un momento divertido.
Uno de los juguetes para perros más utilizados suelen ser aquellos que la mascota pueda masticar, como por ejemplo huesos de cuero, pelotas de goma, mordedores, y demás.
No obstante, puede convertirse en un divertido juguete cualquier objeto que no sea tóxico para él, y que tampoco pueda ocasionarle lastimaduras. Un buen juguete casero de este tipo suele ser un calcetÃn viejo relleno con tela, algodón u otros calcetines viejos.
Lo importante es tener en cuenta que cualquier juguete, ya sea comprado o casero, debe ser lo suficientemente grande para que el perro no pueda tragarlo, y debe estar construido de manera que tampoco pueda romperlo en trozos pequeños.
En cuanto a los objetos que le demos para jugar, también tenemos que tener en cuenta que luego no los confundan con otros elementos que tenemos en casa y no queremos que nuestra mascota rompa.
Suele pasar que al darles un zapato viejo para jugar, corramos el riesgo de que piense que todos los zapatos sirven para los mismo, con lo que tendremos pares de zapatos destrozados.
Siempre debemos enseñarle cuáles son los objetos prohibidos y cuáles los que le pertenecen, por lo que es recomendable que posean sus propios entretenimientos.
El juego para los perros es un momento fundamental del cual no pueden prescindir. Jugar les permite desarrollarse, sociabilizarse, estar en forma y además divertirse.
Asimismo, es importante que compartamos con él la mayor parte del tiempo de sus juegos, ya que este hecho reforzará la comunicación que tenemos con nuestra mascota.
Además, el juego es una buena herramienta para educar a nuestro perro y diferenciar sus buenas conductas de las desaprobadas. Es decir, que es recomendable jugar con él cuando ha hecho caso a nuestras órdenes, y no hacerlo cuando desapruebas su conducta.
Un error comúnmente cometido por los dueños de canes suele ser prestarse a un juego cuerpo a cuerpo. Si dejamos que nuestra mascota nos muerda durante el juego, o bien lo incentivamos a que lo haga, lo único que conseguiremos será desarrollar su faceta agresiva, que luego será muy difÃcil de controlar.
Por ello, lo mejor es jugar a través de un objeto, que puede ser una pelota, un juguete de goma o cualquier otro elemento que no pueda lastimarlo.
Mediante el juego, podremos brindarle a nuestra querida mascota todo lo que él necesita de nosotros: afecto, dedicación y compañÃa.
|