|
Escrito por Igor
|
|
Miércoles, 04 de Marzo de 2009 17:48 |
Según el especialista canino César Millán (conductor del programa El Encantador de Perros ), los principios básicos sobre los que nos tenemos que basar para educar a nuestro perro pasan por conocer estas máximas:
- Los perros se desenvuelven en el mundo que les rodea primero mediante el olfato, luego mediante los ojos y por último mediante el oído. Por tanto, debemos saber que el olfato es su sentido más desarrollado. La frase “ver es creer” se traduciría para el perro como “oler es creer”. Así que no es necesario que gritemos a nuestro perro; es la energía que tenemos y el olor a lo que ellos más prestan atención, y no a las palabras en sí.
- Los perros se comunican entre ellos (y con otros animales) mediante el olor. Así mismo también se comunican con nosotros constantemente, aunque muchas veces no seamos conscientes de las señales que les enviamos. A un perro es imposible llegar a engañarle sobre nuestro estado de ánimo. Estemos tristes, alegres o incluso deprimidos, nuestro perro detectará ese estado.
- Los perros tienen grabado en su ser el instinto de la manada. Por lo que si no somos líderes para ellos, los perros intentarán compensar esa carencia, esa falta de liderazgo, mostrando un carácter dominante o quizás inestable.
- Los perros, a diferencia de lo que a muchos de sus amos les gusta creer, no son humanos y nunca piensan que son humanos. A ellos les basta, les es más que suficiente y son tremendamente felices siendo sólo perros. Si cualquier dueño de un perro le gusta decir a sus amistades y familiares que a su perro le gusta ser como una persona, es prácticamente probable que lo que el perro está demostrando es que él es el líder de la manada, líder de su dueño.
- Cuando interactuamos con nuestro perro, especialmente cuando estamos intentado corregir un comportamiento inadecuado o descontrolado, debemos siempre dirigirnos a él teniendo en cuenta la siguiente escala:
1º) Animal: hay que dirigirse al animal que hay en el perro, porque es lo que tenemos en común con él, ambos somos animales.
2º) Especie: el perro es un perro, no es un bebé o una personita con pelo y rabo. Todos los perros tienen determinados rasgos en común y además ciertas formas de comportarse innatas en nuestro perro. Reconocer los rasgos comunes a los perros y lo que son características especiales de nuestro perro en concreto, es un gran paso a la hora de reconocer un comportamiento normal o uno inestable.
3º) Raza: reconocer la raza de nuestro perro es especialmente importante, sobretodo si es un animal de pura raza. Los mismo genes que le hacen “puro” también le aportan necesidades que debemos conocer para saber como satisfacerlas y así asegurarnos su equilibrio y felicidad.
4º) Nombre de su perro: aquí estaría su “personalidad”, y debemos distinguir entre lo que son rasgos propios de nuestro perro en concreto, de lo que son “dificultades” (agresividad, hiperactividad, fobias, etc.).
|